miércoles, 28 de diciembre de 2011

ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD





Los institutos son una lupa de aumento de los cambios sociológicos que ha aportado la emigración masiva que ha tenido lugar en España en los últimos quince años. Naturalmente, al tratarse de un fenómeno ligado a causas económicas, son las poblaciones de menor renta per cápita las que han vivido con más intensidad la convivencia forzada con colectivos de personas llegadas de todo el mundo en busca del paraguas protector del Estado del Bienestar europeo. Es uno de los efectos más dolorosos de la Globalización.

La prensa pone atención regularmente a esos cambios, casi siempre bajo el prisma del conflicto entre locales y foráneos, insistiendo en la desconfianza hacia las costumbres y tradiciones culturales que podrían suponer una amenaza para nuestras libertades y estilo de vida, fomentando así la aparición de líderes populistas xenófobos.

Como todo eso no es más que una colección de tópicos que, también periódicamente, se alternan con otros tópicos "buenistas" en los que la persona emigrante se convierte en una especie de ángel exótico que va a dar color y calor a la fría y gris uniformidad europea, me abstendré de ahondar en los mismos y me limitaré a dar cuenta del acto que se celebró en el instituto en el que actualmente ejerzo de profesora de Francés desde el mes de noviembre.

Se trata de un Dinar de la Diversitat, en el que los alumnos aportaban voluntariamente un plato típico de su país o región de origen, dándose el caso de que se vean representados nada menos que cuatro continentes: Europa, Asia, África y América. Además de ser una experiencia muy gustosa, creo que eso también sirve para reforzar la autoestima de los recién llegados, que muchas veces no pueden destacarse académicamente por las dificultades idiomáticas y se ven incapaces de darse a conocer de otra manera.

La verdad es que todo estaba muy rico y fue una forma bonita de empatizar con alumnos con los que una tiene pocas ocasiones de confraternizar, ocupada en la dinámica de mantener el orden y la atención sobre la materia.

Bon profit! Bon appétit! ¡Qué aproveche!

lunes, 21 de noviembre de 2011

JE NE VEUX PAS TRAVAILLER

¿Profesora o proyeccionista?

Desde que empecé mi periplo como sustituta este curso, he tenido ocasión de conocer tres institutos de Secundaria. Uno en el área de Sant Cugat del Vallés, otro en Sabadell y otro en Ripollet. En el primero, al que ya señalé como ejemplar, me dediqué a ejercer de profesora de Francés sin ningún impedimento. En el segundo, la profesora había pedido un permiso sin sueldo (los alumnos apuntaban que para "irse de vacaciones") y había dejado organizado un programa cinematográfico para todos los grupos.
Las películas presentadas fueron:
     2º ESO: Les enfants du choeur, vista por enésima vez en un instituto. A los críos les gusta y no caen en la cuenta del sentimentalismo que impregna toda la historia y en que el muchacho protagonista es un actor pésimo, pero de esos que gustan tanto en Francia, como una especie de ángel maldito, que aquí sólo dirige miradas inexpresivas.
    3º ESO A: Vénus, salon de béauté, una película totalmente inadecuada para los adolescentes por su contenido y entramado psicológico.
     3º ESO B: Délicatessen. Una cinta con estética farsesca que tuvo mucho éxito en la época de su estreno pero que los adolescentes no entienden aunque ríen mucho con los elementos más truculentos.
    4º ESO: La classe. Una película de corte verista que conecta muy bien con la audiencia porque se identifica con los protagonistas, adolescentes de un liceo francés en un barrio deprimido que se enfrentan a sus circunstancias con ayuda de sus profesores, a los que a veces manipulan o tergiversan para no asumir sus responsabilidades.
     En el siguiente instituto me encuentro con que se imparte Educación para la Ciudadanía y que la mejor forma de evitar polémicas es tratar "temas universales" con películas. Aquí sí que se introduce una ficha de trabajo para que los alumnos reflexionen, mínimamente, sobre lo que han visto. Como los grupos son tres, tres veces tengo que ver Slumdog Millionnaire, la exitosa cinta británica con un argumento cargado de golpes de efecto y de incoherencias narrativas que narra la historia de un muchacho de las barriadas miserables de Bombay que gana un concurso de preguntas y respuestas gracias a que, ya es casualidad, todas las preguntas tienen que ver con su heroica vida.
     3º ESO: Tanguy, una graciosa comedia con actores de renombre que presenta la historia de un joven talentoso que no tiene la menor intención de abandonar el hogar familiar y que pone a los padres al borden del crimen con su abuso territorial. Se prevé que haya una ficha para comentar algunos aspectos.
     Los alumnos de Bachillerato ya están reclamando la película que ven "después de cada unidad didáctica".
     Según la LOE, la inclusión de medios audiovisuales es un complemento necesario y útil en el aprendizaje de lenguas extranjeras, pero actualmente se produce un abuso en el recurso a ellas, que suelen presentarse enteras, rompiendo la dinámica del curso porque cada largometraje exige unas tres horas de clases, desde que se entra, se lucha contra los elementos electrónicos y se impone silencio a los alumnos.
     Si se suma que las películas también sirven para ilustrar lecciones de Historia, Filosofía, Tutoría, es obvio que se dedica al elemento audiovisual más tiempo del que yo considero útil. En lugar de recurrir a fragmentos, muchos profesores proyectan películas enteras, la mayoría de tipo comercial con un lenguaje visual y narrativo estandarizado y plano que no supone una ampliación de conocimientos de otro lenguaje o de la cultura francesa. Mucho menos en lo que concierne a Tutoría o Educación para la Ciudadanía, donde los argumentos son inevitablemente estadounidenses, ya que es el único país que tiene recursos para tratar temas de interés universal: El día de mañana para el cambio climático; La Isla, para los peligros del desarrollo científico; la citada Slumdog sobre la pobreza en el Tercer Mundo; Quiero ser como Beckam para tratar la discriminación de la mujer; Cadena de favores para reflexionar sobre la solidaridad y el individualismo...
     Creo que se debería tratar este tema con más profundidad, ya que en lo referente a la clase de Francés todavía no he advertido que esas proyecciones sirvieran para aumentar sus conocimientos de la lengua, ya que, lógicamente, se ofrecen subtituladas y los alumnos las consideran como un pasatiempo, una forma de no hacer clases en lugar de verlas como un complemento necesario de las prácticas de comprensión auditiva. En su lugar deberían usarse fragmentos de todo tipo de formatos, que tengan que ver con el francés hablado y la realidad inmediata, buscar el contraste con la realidad propia mediante comparaciones bien establecidas, o el uso de canciones y ejercicios online tan bien planteados como los que ha creado la mítica Carmen Vera, catedrática de Francés en una escuela de idiomas de Albacete que ha hecho la tarea de los profesores mucho más fácil con sus Hot Potatoes y su listado de canciones con letra, como la que puede escucharse con este enlace: href= "http://platea.pntic.mec.es/cvera/hotpot/martini.htm">

domingo, 30 de octubre de 2011

MARY POPPINS Y LA MADRASTRA



       Las despedidas de los institutos también tienen su peculiaridades. Unas veces se entra con buen pie en un grupo o incluso en todo el instituto y el trabajo y una misma son bien recibidos por los alumnos, hecho que, como dice el que le escribe los discursos al Rey, "es motivo de honda satisfacción".
      A veces, en cambio, se tiene la impresión de estar usurpando el puesto de una dama maravillosa (porque en Francés siempre son mujeres), un dechado de virtudes que en pocos meses parecía haber desentrañado los misterios de la adolescencia y con su carisma y comprensión conquistado el corazón de ese público exigente, imprevisible y contradictorio que se comporta y considera a sí mismo como un cliente abonado a un gran espectáculo. Esos mismos que, cuando la tarea o la exigencia les resultan ingratas, te miran como a la Madrastra de Blancanieves y hacen la pregunta clave: "¿Cuándo vendrá la profesora? 
     Los mismos, por cierto, que se levantan como una sola voz indignados ante la previsión de un examen: "Pero, ¿cómo vamos a hacer un examen? ¡Si no sabemos nada!" Si mi respuesta es que estaba programado y ellos avisados y que yo me limito a transmitir el mensaje, la respuesta apenas presenta variaciones de un centro a otro: "Con Fulanita nunca hacemos nada. a) En todo lo que va de curso sólo hemos hecho tres páginas/lecciones. b) En los tres meses/años que llevamos con ella ha estado de baja un montón de veces. c) Sólo nos pone películas. d) Yo no pienso hacer el examen/Tenemos 3 exámenes ese día. ¿Por qué no lo dejamos para la semana siguiente/¡No hay derecho! Vamos a quejarnos ahora mismo al/la tutor/a."
     Puede suceder que la profesora de baja, a la que yo denomino "La meva malalta" (o sea, "mi enferma"), realmente sea laxa en el desempeño de sus funciones y que eso se conjugue con un sincero afán de aprender por parte de algunos alumnos, que se han sentido abandonados o menospreciados por parte de la docente en cuestión. Estos son los que mejor me reciben y los que parecen creer en la posibilidad de rehabilitarse moral o intelectualmente con una profesora sustituta.
       Cuando llega el momento de la despedida, unos verbalizan la decepción por mi partida de una forma educada y amable, cosa que me halaga y me hace sentir la sensación de "misión cumplida" y de cerrar el ciclo correctamente antes de disponerme a recibir un nuevo destino. También se ha dado el caso de que tanto ellos como yo estemos deseando que finalice el periodo de sustitución. En un instituto del Vallés Oriental al que no volvería ni loca me prepararon las alumnas de 4º de la ESO una anti-despedida que pretendía ser humillante pero que yo convertí en un encierro de una hora y que consideré un castigo más para ellas que para mí porque les suponía una hora menos de docencia y, por tanto, de conocimientos.
     Sin embargo, la más entrañable por su espontaneidad es la que recibí en el primer instituto en el que he estado este curso. En el grupo de 3º de la ESO sólo tuve la oportunidad de dar una clase porque los alumnos habían estado comprometidos con una conferencia y una salida. Al terminar la lección e informar de que el lunes siguiente ya tendrían a la titular de vuelta, una niña que había permanecido en la tercera fila sin destacarse especialmente me dijo: "¡Oh, yo no quiero que te vayas! Con la otra me duermo en todas las clases y contigo no me he dormido ni un minuto!"
      Junto con el saludo que aparece transcrito en la pizarra de la foto, creo que es el mejor cumplido que puede hacerte hoy día un alumno de Secundaria.



lunes, 19 de septiembre de 2011

ANALFABETOS POLÍGLOTAS

http://www.lavanguardia.com/politica/20110919/54218729835/junqueras-deshecha-repetir-la-coalicion-con-psc-e-icv-en-el-senado.html



"Junqueras deshecha repetir la coalición con psc e icv en el senado"

"Duran insta a Rubalcaba a hacer más por el catalán y [a] eliminar la tercera hora de castellano"

Parece mentira, pero estos dos titulares se publicaron en la misma edición de La Vanguardia. En la primera noticia se informa de la clara determinación de los miembros del partido independentista catalán ERC de no coaligarse de nuevo con PSC e ICV, que tan malos réditos le dieron. El periodista se confunde con la ortografía y pone "deshecha" en lugar de "desecha", que sería el verbo elegido, aunque dentro del contexto resulta más certero poner "descarta". Si un periodista que escribe en castellano no percibe el garrafal error cometido, y tiene que ser un/a lector/a quien se lo descubra, mal vamos en materia de ortografía castellana.

En la segunda noticia, además del error de ignorar que se "insta a", el contenido de la noticia insiste en una de las constantes de las "lenguas en conflicto". La solución al problema del escaso conocimiento del catalán parece que se halla, según el político Duran i Lleida, en que se imparta una hora más que el castellano; o que es lo mismo, que el castellano se imparta como una segunda lengua extranjera, ya que el inglés no perderá ninguna de sus tres horas semanales sino que, al contrario, se intentará potenciarlo haciendo que algunos docentes impartan materias no lingüísticas en la lengua de Shakeaspeare y Lady Gaga.

Cada año, cuando se acercan los exámenes de Selectividad, se plantea el tema de la mayor o menos dificultad de los exámenes de Lengua Castellana en comparación con los de Catalán. Los profesores que habitualmente acompañan a sus alumnos afirman que los primeros son elementales y que eso se debe a una estrategia política destinada a convencer a los anticatalanes de que el castellano no está discriminado en las aulas, y que las notas de los examinandos lo demuestran año tras año.

Sea cierto o una leyenda docente más, el caso es que el conocimiento y dominio de la ortografía va en retroceso, como si fuera una vergüenza detenerse en su aprendizaje, una coacción a la libertad de expresarse tal como uno siente y desea.

Recientemente introduje un mensaje en el muro de Facebook del sindicato catalán USTEC en el que pedía que se cuidara la ortografía porque me dañaba la vista y la moral, además de estar dando un dejemplo pésimo. Además de algunas adhesiones conseguí unas cuantas críticas de participantes ofendidas porque se daban por aludidas de ese nulo conocimiento o esmero en expresarse en su propio idioma, fuera éste catalán o castellano, aunque principalmente era el primero. Las excusas que daban eran a veces peregrinas y una de ellas era, sencillamente, ¡que no estaban en el aula y podían escribir como quisieran!

P.S.: Esta fotografía la tomé la semana pasada en el instituto Angeleta Ferrer de Sant Cugat del Vallés, un oasis educativo en el que todos los profesores con los que hablé coincidían en ensalzar las virtudes del alumnado por su predisposición al aprendizaje y el respeto generalizado. Las causas de esa excelencia (una profesora llegó a decir que allí el porcentaje de alumnos capaces de alcanzarla era del 30-40%) merecen horas de reflexión y en el siguiente post me detendré a pensar por escrito en ellas.








lunes, 5 de septiembre de 2011

BUENAS MANERAS y MALAS PRÁCTICAS


http://www.publico.es/espana/394594/aguirre-envia-una-carta-con-faltas-de-ortografia-a-21-000-profesores

La polémica sobre la carta con faltas de ortografía enviada a los profesores de Secundaria por la presidenta de la Comunidad de Madrid ha resultado un claro ejemplo de la necesidad de insistir en lo más básico: escribir correctamente. En el caso de Madrid no existe la excusa del bilingüismo y la contaminación de idiomas. Es un caso flagrante de incompetencia, además de ejemplo de mala educación y falta de respeto hacia los profesionales. Desgraciadamente, se repiten los tópicos acerca de las pocas horas de trabajo de los docentes, asimilando las horas de clase con las horas de trabajo. Por fortuna, el ingenio ciudadano ha encontrado rápidamente símiles acordes con los tiempos para visualizar el grado de demagogia lingüística que emplea la que fuera ministra de Cultura en el gobierno de Aznar:

"Decir que los profesores sólo trabajan cuando dan clase es lo mismo que decir que Casillas sólo trabaja cuando está delante de la portería."

Otro también representativo: "Decir que un profesor sólo trabaja cuando da clases es como decir que el presentador del Telediario sólo trabaja la media hora que sale en pantalla."

Nos encontramos en una fase de acoso y derribo de los servicios públicos de la democracia por parte de un colectivo minoritario al que sólo le interesa el lucro personal y que, sin embargo, utiliza todos los beneficios de la lucha de clases conseguidos sin su participación y a su pesar para alcanzar la representación de la ciudadanía y derribar desde lo alto los logros que harían de nuestra sociedad una más igualitaria y cohesionada.

¡FASCISTAS FUERA!

P.S.: Esta fotografía la tomé cuando daba clases particulares a niños de primaria después de finalizar el plazo de disfrute de mi beca de Doctorado y cuando apenas me quedaba un año para terminar la redacción de mi tesis doctoral. Este niño tenía dificultades para seguir ciertas materias, sobre todo porque se distraía y aburría. Le hice esta foto para que la recordara al cabo de un tiempo y se diera cuenta de lo mucho que había aprendido y que el esfuerzo había merecido la pena. Ahora ya es licenciado y tiene su propio negocio.

lunes, 29 de agosto de 2011

COMPETENCIAS BÁSICAS, o el arte infinitamente fecundo (3)


Como decía en el post anterior, es la condición de padre la que provocó en el artista una de las reinterpretaciones más interesantes del cuento de Borges, El jardín de los senderos que se bifurcan: la de los adolescentes que vemos en la pantalla de vídeo.

Para Faustí Llucià, la adolescencia es ese periodo en el que el joven se plantea su destino como un camino y esa Y actúa en el propio relato vital como una disyuntiva más que como una conjunción copulativa: hacer esto o aquello, decidirse por esto y por lo otro... Es una fase muy rica y de mucho desgaste que, desde el exterior, se percibe básicamente como un caos egocéntrico en el que el nuevo ser que ya no es un niño lo desea todo pero no está dispuesto a perder nada. No sería muy exagerado decir que a esas edades, también llamadas "ingratas", el deseo lo es todo. Y, sin embargo, los que tienen hijos cruzando esa travesía relatan la comunicación con el adolescente como el enésimo choque contra una fortaleza inexpugnable que, como mucho, baja el portalón para que se le introduzca comida (y seguir así soportando el asedio de las muchas expectativas adultas). Puede sonar hiperbólico, pero los padres como cronistas tienen menos credibilidad que un espejo con el azogue deslustrado.

Y aquí es donde la iniciativa de Faustí de sacar a los adolescentes de su contexto habitual como grupo, la clase, para solicitarles que lean el cuento y escojan los términos unidos por la Y con los que más se identifiquen o les gusten, supera su condición de experiencia artística para ser también educativa, en el sentido más rico del término: la educación como formación, como construcción, como representación, y no como simple adquisición de saberes.

Por supuesto que habrá estado bien que los alumnos lean una obra de Borges, y máxime siendo ésta corta y tener de ingredientes la sencillez constructiva, la linealidad narrativa, una intriga que acompaña a la fatalidad agazapada en las opciones personales y a la satisfacción del cumplimiento del propio destino. Todos estos elementos se habrán derramado consciente o inconscientemente por sus mentes, se habrán cruzado y solapado con sus experiencias y habrán ampliado sus miras para reconoce que la buena literatura, como el buen arte en general, también habla de ellos.

Es este punto, derivado de una experiencia que rompe con la rutina del aula, el que puede entroncar realmente con las buenas intenciones desplegadas en la (¡y van!) nueva Ley de Educación que estructura el itinerario formativo en ocho competencias básicas. Precisamente la (1) competencia lingüística actúa aquí como aliciente de las siguientes convocadas, que son la (5) social y ciudadana, porque los jóvenes participantes demuestran empatía al aceptar entrar en un proyecto creativo ajeno; la (6) cultural y artística, porque tienen que encarar la experiencia desde su vinculación con una tradición y asimismo proyectarla como algo original, nunca visto; la (7) de aprender a aprender, porque se enfrentan al texto y a la actuación delante de la cámara desde sus propios parámetros; y la (8) de autonomía e iniciativa personal, porque desde su propia libertad eligieron qué elementos del texto hacían suyos para decirlos ante la cámara.

Por estos argumentos he ampliado el título de estos 3 posts con la apostilla, "el arte infinitamente fecundo". Porque se trata de que existió un escritor que leyó mucho y amó mucho todo lo que leyó y ese amor dio a luz una infinidad de relatos que saciaron el anhelo de fantasías y conocimientos de miles y miles de lectores de todo el mundo, muchos de los cuales llegaron a su obra a través de la recomendación de algún amigo, maestro o un ser querido, y a su vez mantuvieron la cadena de recomendaciones para que la obra de Borges enriqueciera la vida de otros anhelantes lectores.

Entre esos lectores hubo uno (al que me imagino estirado en un sofá dispuesto a pasar un buen rato) que se complació con la historia narrada pero que sintió que algo lo alertaba de que aquella sintaxis, pensada para hipnotizarlo y conducirlo hacia un final incuestionable, resonaba como el eco de una vivencia propia muy cercana en el tiempo: la de su hijo entrando en la adolescencia, tal vez sometido a una tormenta de disyuntivas y elecciones ante lo que podría ser su futuro. Y, cuando acaba la lectura, sabe que ésta no quedará ahí, que la despiezará para hallar los detalles que punzan y hieren y creará con ellos una obra también fragmentada que cobrará un sentido nuevo, para él y para quien se sienta interpelado por el prado de conjunciones y el monótono bucle de primeros planos enunciando una enigmática sucesión de mantras que tienen como finalidad recordarnos que todos vamos a morir. Y, como el protagonista del cuento, que cada elección es un sendero que se bifurca.

martes, 23 de agosto de 2011

RETRATO DE ASTEROIDE CON PELOS Y SEÑALES


http://www.publico.es/ciencias/389794/retrato-de-un-gran-asteroide-con-pelos-y-senales


o El arte de titular, porque utilizar la expresión "pelos y señales" para hablar del asteroide Vesta (para unos un protoplaneta, paraotros un meteorito) es poco acertado, aunque haya servido para atraer la atención de una parte del público no especialmente interesado en noticias relacionadas con la astronomía o las ciencias de la naturaleza.

Porque la pequeña "litoesfera", que es noticia por las primeras imágenes enviadas por la sonda Dawn de la NASA, sí muestra señales de impactos (los científicos especulan que pueden deberse a un choque con otro planeta, del que tal vez se desgajó), pero de momento no se perciben rastros de pelos de ningún color ni longitud, señal de su vacío existencial (ahora ya también utilizo el recurso de la personificación para hablar de algo que nunca ha conocido la presencia humana).